He de admitir algo. Es algo que nunca he compartido, ni siquiera conmigo mismo. Lo he negado infinitas veces, tan efímeras que ni siquiera puedo decir que fueran momentos reales y/o conscientes.
Imagino que, en cierta medida, es algo común. Por lo cual, quizá muchos de vosotros habéis sentido o sentís a menudo "sensaciones" parecidas. Si este es el caso, es posible que lo que cuente sea entendido, aunque me temo que ni así sea posible. Al fin y al cabo, hay ciertas cosas que no se pueden explicar con palabras, y si a esto le añadimos mi dudosa capacidad narrativa, lo más probable es que todo quede en un galimatías de frases sin sentido. De cualquier modo, creo que intentarlo es un buen comienzo para este "renacer".
Los años pasan con una premura desmesurada. Las noches se funden en una sola, infinita, interminable. Podríais creer que todo es un divertimento tras otro, una sucesión de instantes intensos tan constante como las estrellas del firmamento, tan atractivo como las leyendas y cuentos que os han contado. Pero no, esa infinitud suele estar repleta de silencios, de momentos aletargados en una rutina tan enfermiza como el pitido eléctrico del televisor, resonando sin cesar en los oídos una vez apagado.
Las aventuras violentas, de esas tantas veces filmadas, como locuras constantes en un cuerpo que nunca se cansa de pedir (ni de recibir) quedan reservadas para los seres de opereta, para esos que aún visten de chaqué o con capas aterciopeladas. Aunque estos, cuando salen de escena, se quitan la dentadura postiza y se apresuran a comer un buen plato de carne en su salsa (por ejemplo). La realidad es bien distinta, y maldita sea, mi dentadura no se despega ni con espátula.
¿Cómo no voy a sonreír de medio lado al ver los habituales mensajes de cabecitas inmaduras, alocadas e ignorantemente soñadoras, que claman por convertirse en un icono, en un mito inexistente? Pero al fin y al cabo, de esto ya hablé meses atrás y ya conocéis mi postura, creo.
Espero que los que nunca leyeron el antiguo blog no piensen que soy un estúpido que reniega de su condición o que esto se convertirá en una entrada tras otra de clamurias y llantos de tristeza (otro manido cliché). En absoluto, me encanta mi vida, pues es la que tengo. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, como la de todos. Aunque, ahora, quiero recalcar esa realidad insulsa para explicar el asunto del que por cierto, me estoy desviando.
Las horas pasan y pasan. Una noche se enlaza con otra. A menudo he perdido la noción del tiempo, especialmente en las épocas en que me he despegado completamente de cualquier medio informativo. De esas en que sencillamente te aburres de estar conectado al maldito sistema (a ver quién duda luego de mi juventud, je), en que la sociedad te repele como a un completo extraño y ni siquiera tienes ganas de hablar con nadie más de lo estrictamente necesario.
Es en estos momentos, caminando por alguna callejuela desértica en la madrugada, cuando lo he sentido. Es breve, tan breve como aquello que nunca ha sucedido, tan tenue como lo que jamás existió. Se produce en el instante en que todo se detiene, el viento cesa, el sonido se esfuma y todo se diluye deslizándose milímetro a milímetro por los pliegues de una mortaja de calma.
El olor, el olor sí perdura, metálico y huesudo en invierno, dulzón y sexual en verano. Aunque este también se queda estancado, encerrado en un mágico e invisible cubo de atemporalidad y sinrazón, pausado y ajeno.
Entonces llega ese susurro, golpeando como un mazo huracanado en la consciencia. ¿Nos trae respuestas? ¿Tal vez preguntas? No lo sé, pues ahora intuyo que en esos milisegundos de caótico ensueño reconozco cada rincón de mi ser, cada esquina del universo, y al mismo tiempo, no comprendo nada, no siento nada, no soy nada. Pero tras esa "voz", unos ojos inexistentes se ciernen sobre mi cuerpo desde un abismo indecible y sé (sí, no lo creo, lo sé), que no estoy solo.
No hay conclusión teológica, filosófica ni sentimental que aclare algo de esos segundos que se repiten muy de vez en cuando, quizá una o dos veces por década. Sólo sé que tal y como llegan, inundándome hasta ahogarme, se marchan, impolutos y sin dejar huella.
En fin...
Lo "peor" de todo es tener en este mismo instante en que escribo un maldito ángel de sonrisa eterna, burlándose de mis ínfulas de bohemio, de mis locuras y desvaríos nocturnos habituales, y del uso que doy a todas estas palabras, cuando podría perfectamente haber empezado por saludaros a todos los viejos conocidos y a los nuevos por conocer. Quizá incluso podría haberme presentado de nuevo, o tal vez debería haber explicado de qué tratará el blog y el por qué de su título.
Pero ante esta nueva oportunidad me he sentido libre de nuevo para cabalgar entre las letras y mis viejos dedos han sido los guías, no yo. Disculpadlos a ellos si esperabais algo diferente en este nuevo primer contacto.
Habrá tiempo para explicar todo lo sucedido hace meses, tiempo para que la conozcáis a ella y por supuesto, para seguir compartiendo entre todos un pequeño espacio virtual.
Mi más sincera bienvenida a todos, es un inmenso placer volver a estar aquí.
Un cordial saludo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Muy buen escrito mi estimado,
ResponderEliminarexiste mucha verdad en vuestras palabras, el incesante pensar de lo que se es, o de lo que se fue.
Por momentos son esos recuerdos que nos atormentan verdad? Por momentos son esas palabras que golpean sin cesar sobre nuestros hombros, son cadenas… quizás no somos tan parecidos, pero hay algo que nos une, y es lo simple y complejo que llevamos dentro.
Los frágiles dedos, como bien dices, escriben, pero estos son motivados por lo que somos realmente, por la capacidad que tan semejante nos hace el uno al otro.
Por mi parte, que deciros?... solo me agrada leeros, suelo escudriñar los escritos, me gusta, es algo que desde pequeño me hace sentir vivo. Hay cantidades de verdades y mentiras, pero el buen sendero se encuentra en lo más sublime, en eso que no podemos observar.
Como siempre, mis saludos y respetos.
victor:
ResponderEliminarrayos esta vez no seré la primera en comentar como en el otro blog.
A ella... ella aun existe? le temo sabes yo y las chicas ( tu sabes a que chicas me refiero).
Las cosas han cambiado, hay mucho que no sabes y debes saber pero este no es el medio apra contarlo.
Saludos y que bueno que regresaste, creo que algunos merecemos ciertas explicaciones.
Con aprecio
Vania.
PD:estoy asi de indiferente por todas las cosas sucedidas, espero sepas comprender
buenas noches victor
ResponderEliminarbueno en realidad
no tengo mucho tiempo el dia de hoy
y no he tenido tiempo de leer lo
que pusiste anteriormente...
lo leere cuando este un poco mas
desocupado
bueno bienvenido de nuevo
nos vemos
hasta pronto
ammmmm te pondre mi direccion de coreo
para que sepas quien soy
wait_and_bleed_26@hotmail.com
nos vemos
hasta pronto
Gracias a todos por vuestras palabras.
ResponderEliminarDebo decir, Vania, que no quiero que os sintais retraidos a la hora de escribir en el blog, no tenéis nada que temer. Pronto quedará todo explicado y solucionado. Y como ya te he dicho en el mail, espero pronto hablar contigo con calma.
"wait_and_bleed", no temas a la hora de firmar, je, je. Gracias por tus palabras, es un placer volver a leerte. Espero que pronto podamos charlar.
"Anónimo", gracias por tus palabras. Lo cierto es que me intriga tu mensaje e identidad. No sé si conocías el anterior blog, pero creo que dejaste un mensaje en cierto foro y que me lees por vez primera, aunque quizá me equivoque. En este instante no tengo mucho tiempo para comentar tus interesantes palabras a fondo, pero he de decir que si guardan el mensaje que creo, me gustaría charlar con tiempo contigo.
Si me facilitas una dirección de correo (siempre que sea posible), será un placer contactar.
Gracias de nuevo a todos.
Un caluroso saludo.
Es una sorpresa sin duda... Confieso que jamás creí volver a saber de ti. Espero que estes bien.
ResponderEliminarWow... Victor... No pensé que volvería a saber de ti... Con lo sucedido pensé tendríamos que olvidar todas las charlas, anécdotas y hasta nuestros propios recuerdos como grupo (Vania, Carla y todos). Comparto lo comentado por Vania, me gustaria saber que pasó... Ella? que pasó con ella? Hay tantas interrogantes... Pienso que podriamos retomar nuestra tradición de las charlas grupales... Si estas de acuerdo, desde luego... Espero saber de ti pronto Victor. Un saludo.
ResponderEliminarP.D.: Te agregué al msn desde otra dirección, sabrás que soy yo ya que me identificó como Pablo.
hola estoy encantada de qe x fin hayas vuelto. si no te importa, me gustaria qe contestases a unas preguntas, todas estas dudas qe tengo son sin animo de ofender: ¿al final ella (osea la chica esa qe todos sabemos) nunca va a parar de buscarnos? la verdad es qe lo veo un poco tonto x su parte, porqe ¿qien nos creeria? creo qe nos tomarian por locos, nos encerrarian en un manicomio o algo x el estilo. Me encantaria poder hablar con tigo pero sin qe nadie mas se enterase, no es x nada, sino es qe todavia no me acabo de fiar de que ELLA no llegue a ver este blog.
ResponderEliminarespero tu respuesta ansiosamente.
lo siento pero se me olvido preguntar una cosa mas: qe pasaria si alguien qe no conozcas te diga qe te regala una pulsera para ti y para tu amiga, tu le preguntas qe amiga, y él te responde: tu ya sabes de qien te hablo, eso es malo? o simplemente un curioso?
ResponderEliminarhola victor, soy yo de nuevo (la qe antes comento). necesito qe ablemos, es muy urgente, mi amigo y yo necesitamos ayuda urgentemente. necesitamos saber algo de ti, una respuesta a las preguntas, saber qe estas bien, qe no te a pasado nada. en fin, necesitamos saber qe eres tuy qe no es esa chica qe se esta haciendo pasar por ti, son demasiadas dudas las qe necesitamos saber.
ResponderEliminarcon los mejores deseos.
por que no contestas a lo que esta chica ha preguntado?
ResponderEliminarque te pasa que hace mucho que no escribes nada? estas bien? cualquier cosa podria ser importante...
ResponderEliminarque te pasa que hace mucho que no escribes nada? estas bien? cualquier cosa podria ser importante...
ResponderEliminarCreo que la última vez que leí esta entrada fue hace cuatro años cuando la escribieron, son las cosas extrañas de la vida, a veces uno regresa al pasado sólo pare entender quién era en ese momento particular.
ResponderEliminar